TERAPIAS

Adultos

Las necesidades y dificultades de las personas van cambiando a lo largo de la vida, por lo que la psicología ofrece una atención personalizada en función de la etapa evolutiva en la que se encuentra cada paciente.

La edad adulta es la etapa más duradera en la vida de las personas, lo que hace posible que pueda aumentar el número de circunstancias problemáticas y, con ello, la presencia de trastornos mentales. Hay personas que poseen gran capacidad de afrontamiento y pueden soportar grandes cambios, pero son muchas otras las personas que se ven desbordadas en situaciones desagradables. Una pérdida de empleo, un divorcio, el fallecimiento de un ser querido, una inseguridad o cualquier otra circunstancia desagradable puede llegar a ser suficiente para desencadenar un malestar que paralice la vida de la persona.

Intervenir con personas adultas supone analizar las circunstancias que le rodean para comprender, en primer lugar, qué le ha llevado a estar en ese estado de malestar. Entendiendo el contexto, tenemos que descubrir cuáles son las potencialidades y dificultades de la persona para afrontar la situación. Este aspecto resulta imprescindible ya que, en el transcurso de la terapia, la función del psicólogo es la de proporcionar a la persona estrategias de afrontamiento y gestión emocional que le ayuden a sobreponerse a la situación y así poder retomar la calidad de vida.

Problemas comunes

Podemos tratar problemas psicológicos como..

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